Universal Audio lleva los míticos EMT 140 y EMT 250 al formato nativo

Universal Audio acaba de dar un paso importante para quienes siguen disfrutando del sonido de las reverberaciones clásicas, pero prefieren trabajar directamente desde el ordenador y sin depender de hardware DSP. La compañía ha lanzado las versiones UAD Native de los EMT 140 y EMT 250, dos reverbs que llevan años formando parte de su catálogo y que ahora pueden utilizarse directamente desde la CPU del equipo.

La llegada de estas versiones nativas supone, sobre todo, un cambio en la forma de acceder a dos procesadores muy reconocibles dentro de la historia del estudio de grabación. El EMT 140 apuesta por el carácter de las reverberaciones de placa, mientras que el EMT 250 representa una de las primeras grandes referencias de la reverberación digital.

Hasta ahora, estas recreaciones de Universal Audio estaban especialmente vinculadas al ecosistema de procesamiento DSP de la marca. Con las nuevas versiones Native, ya no es necesario disponer de una interfaz Apollo o de un acelerador UAD para utilizarlas en una sesión.

Y aunque ambos plugins comparten nombre y procedencia, no buscan ofrecer exactamente el mismo tipo de espacio. De hecho, sus diferencias de carácter hacen que puedan tener un hueco perfectamente complementario dentro de una misma mezcla.

EMT 140: el sonido de las grandes reverbs de placa

El UAD EMT 140 recrea el comportamiento y la personalidad de tres unidades de placa de reverberación clásicas. Se trata de un tipo de reverb que lleva décadas asociada a grabaciones profesionales y que continúa siendo especialmente apreciada por su capacidad para aportar cuerpo y profundidad sin resultar excesivamente artificial.

La versión de Universal Audio busca conservar esa sensación cálida y musical característica de las placas, con una respuesta que puede funcionar especialmente bien cuando necesitamos dar presencia y dimensión a una voz.

No es casualidad que las reverbs de este tipo hayan estado presentes en innumerables producciones. Su sonido puede aportar una cola densa y envolvente que ayuda a colocar una pista dentro de la mezcla sin tener que recurrir necesariamente a espacios excesivamente grandes.

El plugin incluye controles básicos para trabajar aspectos como la amortiguación y el filtrado, pero Universal Audio también ha incorporado algunas posibilidades que no estaban disponibles en las unidades originales.

Entre ellas encontramos ajustes relacionados con el balance, la anchura estéreo y la modulación. Son funciones pensadas para adaptar una tecnología clásica a las necesidades actuales de producción musical y, sobre todo, para disponer de un mayor control sobre la forma en la que la reverb ocupa el espacio estéreo.

Esto resulta especialmente interesante en producciones modernas, donde una reverb no solo tiene que sonar bien por sí misma, sino también convivir con numerosas pistas, efectos y elementos estéreo.

Una reverb especialmente interesante para voces

Uno de los usos más evidentes del EMT 140 sigue estando en las voces principales.

Una buena reverb de placa puede ayudar a que una voz tenga mayor sensación de profundidad y, al mismo tiempo, conservar una presencia suficiente para mantenerse en primer plano. En mezclas muy cargadas, esa cualidad puede ser especialmente útil.

Además, el comportamiento del EMT 140 permite utilizarlo tanto de una forma bastante evidente como con ajustes más discretos. En un envío de reverb, por ejemplo, puede utilizarse para construir una cola alrededor de la voz sin necesidad de inundar toda la mezcla.

La idea no es sustituir a todas las demás reverbs del estudio, sino contar con una herramienta que tiene una personalidad muy concreta.

EMT 250: una pieza fundamental de la reverb digital

El segundo lanzamiento es todavía más particular. El UAD EMT 250 Classic Electronic Reverb lleva al ordenador la recreación de una unidad que ocupa un lugar especialmente importante en la evolución de los efectos de estudio.

El EMT 250 original apareció en 1976 y está considerado como el primer procesador de reverberación digital. Su aparición supuso un cambio considerable respecto a las soluciones que se utilizaban hasta entonces, basadas principalmente en espacios físicos, placas y otros sistemas electromecánicos.

Pero su interés no se limita a su importancia histórica.

El 250 desarrolló una personalidad sonora propia, con una reverberación abierta y definida que hizo que terminara convirtiéndose en una herramienta muy apreciada por ingenieros y productores. Su sonido aparece asociado a numerosas grabaciones conocidas y continúa siendo reconocible décadas después.

La recreación de Universal Audio pretende mantener precisamente esa identidad.

Un algoritmo procedente de una unidad original

Uno de los aspectos más destacados del nuevo EMT 250 es que Universal Audio ha trabajado a partir del algoritmo de una unidad original situada en Ocean Way Recording.

Además, el plugin cuenta con el respaldo oficial de EMT International, un detalle especialmente relevante en un producto cuyo principal atractivo está precisamente en conservar el comportamiento de una máquina histórica.

La intención no es crear simplemente una reverb digital que recuerde vagamente al EMT 250. El objetivo es trasladar al entorno del plugin la respuesta de una unidad concreta considerada especialmente representativa.

Según la información del producto, el procesamiento mantiene el mismo algoritmo asociado a esa unidad original, permitiendo llevar ese carácter a una sesión moderna sin necesidad de tener acceso al hardware.

Mucho más que una reverb

Otra de las particularidades del EMT 250 es que su función no se limita a generar reverberación.

El hardware original incorporaba diferentes posibilidades de modulación y efectos, y la versión de Universal Audio conserva esta característica. El plugin permite trabajar con delay, phasing, chorus y echo, además de la propia reverb.

Esto amplía bastante sus posibilidades dentro de una producción.

Por ejemplo, puede utilizarse para aportar movimiento a una guitarra, añadir modulación a un sintetizador o generar ecos con una estética claramente relacionada con el sonido de los años 70. También puede emplearse de forma mucho más convencional como reverb para voces, baterías o instrumentos acústicos.

En ese sentido, el EMT 250 tiene una ventaja frente a una reverb dedicada exclusivamente a crear espacios: en un mismo plugin encontramos varias herramientas que comparten una personalidad sonora común.

EMT 140 frente a EMT 250: dos reverbs con personalidades distintas

Aunque ambos plugins proceden del catálogo histórico de EMT, sus planteamientos son muy diferentes.

El EMT 140 es una reverb de placa, por lo que su respuesta tiende a resultar más densa, cálida y envolvente. Es una opción especialmente interesante cuando buscamos ese tipo de cola de reverb que acompaña a la señal y aporta una sensación de cuerpo.

El EMT 250, en cambio, pertenece a la primera generación de reverberación digital y presenta un carácter más abierto y definido. Puede resultar especialmente apropiado cuando queremos crear sensación de espacio sin que la reverb se vuelva demasiado pesada dentro de la mezcla.

Por eso tiene sentido disponer de ambos. No se trata simplemente de tener dos reverbs que hacen lo mismo con diferente interfaz, sino de contar con dos herramientas que pueden ocupar funciones diferentes.

En una sesión se podría utilizar el EMT 140 para determinados elementos que necesiten calidez y densidad, mientras que el EMT 250 puede encargarse de crear un espacio más abierto o aportar alguno de sus efectos de modulación.

Ahora funcionan directamente desde el ordenador

La novedad más importante de estas versiones es probablemente la llegada del procesamiento UAD Native.

Esto significa que los plugins pueden ejecutarse directamente desde la CPU de un ordenador compatible, sin que sea imprescindible disponer de hardware UAD para procesarlos. Es un cambio relevante para quienes utilizan Universal Audio únicamente mediante software o trabajan con equipos que no forman parte del ecosistema Apollo.

El EMT 250, por ejemplo, puede utilizarse en sistemas macOS y Windows y es compatible con los formatos habituales de plugin, incluyendo VST, AU y AAX. También funciona de forma nativa en equipos Mac con Apple Silicon.

En la práctica, esto permite integrarlo en DAWs habituales sin modificar el flujo de trabajo de una sesión únicamente por utilizar una reverb de este tipo.

Para un estudio doméstico también puede ser una opción interesante. La posibilidad de trabajar con una reverb de carácter muy definido desde el propio ordenador facilita incorporar este tipo de sonidos a producciones que no cuentan con una gran colección de hardware externo.

Una incorporación interesante para home studio

La llegada de los EMT 140 y EMT 250 en formato nativo tiene especial sentido dentro del contexto actual de producción musical.

Cada vez es más habitual trabajar completamente dentro del DAW, pero eso no significa que los productores quieran renunciar a las características de los equipos clásicos. Precisamente una de las ventajas de las emulaciones bien planteadas es poder combinar el flujo de trabajo moderno con sonidos que originalmente requerían hardware específico.

En el caso del EMT 250, además, sus controles relativamente directos permiten concentrarse en el resultado sin tener que enfrentarse a una reverb con decenas de parámetros.

Eso puede ser especialmente útil en un home studio, donde disponer de herramientas con una identidad sonora clara puede facilitar las decisiones durante la mezcla.

Una oportunidad para recuperar sonidos clásicos sin hardware

Las reverberaciones históricas continúan teniendo presencia en producciones actuales por una razón sencilla: determinados sonidos no pasan de moda.

La tecnología ha avanzado enormemente y actualmente existen reverbs capaces de simular prácticamente cualquier espacio imaginable. Sin embargo, una unidad como el EMT 140 o el EMT 250 no destaca únicamente por su capacidad para crear una cola de reverberación. Lo hace por el carácter concreto que imprime a la señal.

Con estas nuevas versiones nativas, Universal Audio pone esos dos enfoques al alcance de cualquier usuario que trabaje con un ordenador compatible y un DAW que admita los formatos correspondientes.

El movimiento también amplía considerablemente el público potencial de dos plugins que durante años estuvieron especialmente ligados al hardware de procesamiento de la compañía.

Por 79 dólares cada uno, tanto el EMT 140 como el EMT 250 pasan a estar disponibles como plugins independientes en sus respectivas versiones nativas.

Para quienes ya conocen las versiones UAD originales, la principal novedad está en la posibilidad de trabajar sin depender del DSP externo. Para quienes nunca han tenido acceso a estas recreaciones, supone una forma mucho más sencilla de incorporar dos sonidos clásicos del estudio a un sistema de producción actual.

Y teniendo en cuenta que el EMT 140 y el EMT 250 tienen personalidades tan diferentes, pueden convertirse en una pareja especialmente útil para construir un pequeño arsenal de reverbs dentro de cualquier sistema de producción musical.

Características del UAD EMT 140

  • Emulación de tres placas de reverberación EMT 140.
  • Carácter cálido, natural y con presencia.
  • Especialmente indicado para voces y otras pistas que necesiten profundidad.
  • Controles de damping y filtrado.
  • Parámetros adicionales para adaptar la respuesta a producciones modernas.
  • Control de balance y amplitud estéreo.
  • Opciones de modulación.
  • Disponible en formato UAD Native.
  • Compatible con Windows y macOS.
  • Formatos VST2, VST3, AU y AAX.
  • Precio oficial: 79 dólares.

Características del UAD EMT 250 Classic Electronic Reverb

  • Recreación del EMT 250, considerado el primer procesador de reverberación digital.
  • Basado en el algoritmo de una unidad original conservada en Ocean Way Recording.
  • Emulación respaldada por EMT International.
  • Sonido abierto, definido y característico de la reverberación digital clásica.
  • Reverb, delay, phasing, chorus y echo.
  • Seis posibilidades de efectos de modulación integradas.
  • Diseñado para voces, baterías, instrumentos acústicos, guitarras, sintetizadores y otras fuentes.
  • Puede utilizarse tanto en mezcla como durante tracking.
  • Funcionamiento UAD Native directamente desde la CPU.
  • Compatible con macOS y Windows.
  • Compatibilidad con formatos VST, AU y AAX.
  • Funcionamiento nativo en Apple Silicon.
  • Disponible sin necesidad de hardware Apollo o acelerador UAD.
  • Precio oficial: 79 dólares.

Consulta toda la información en su web

Aitor Corrochano
Aitor Corrochanohttps://audioadictos.com/
Cazador de frecuencias , devoto de la música electrónica clásica. Entre pruebas de monitores, plugins, secuenciadores, preamplificadores y mesas de mezcla, te destripa los lanzamientos de audio profesional y hardware para que sepas exactamente en qué merece la pena invertir cada euro de tu estudio. Siempre a la última en noticias de audio. Especialista en hardware & plugins
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